ESTUDIO INQUIETO

Contar con imágenes todas las emociones que envuelven un momento especial de tu vida.  

Esto es  lo que nos proponemos cada vez que encaramos un nuevo proyecto. 

La fotografía fue cambiando con los años, las cámaras, los procesos , los soportes, pero la esencia es la misma. Se trata de  capturar, transmitir, revivir, compartir, recordar.  

Las fotos suelen ser  la memoria de nuestras emociones, volvemos a reír o a llorar  cada vez que las miramos, nos recuerdan quiénes fuimos, nos traen de vuelta abrazos, sueños y pasiones.

Hace 10 años comencé con el sueño de este estudio, trabajé  en varios rubros antes de dedicarme específicamente a la fotografía familiar (producto, gastronomía, moda, industria),  pero puedo decir que este es el espacio donde me siento más libre y cómoda. 

Me acompañan  un equipo de colegas y colaboradores que sienten este trabajo de la misma manera, y se brindan en cada jornada para amalgamar los tres ingredientes mágicos detrás de una linda imagen: Emoción, Tiempo, Luz....

Somos un Estudio Inquieto, porque nos gusta pasear para encontrar los mejores escenarios, porque nos divertimos desplegando nuestra parte creativa, porque experimentamos, estudiamos, y estamos siempre a la pesca de esas nuevas herramientas que enriquecen nuestro oficio.